Fases del duelo: ¿Cómo gestionamos la pérdida? - Juan en vitrina
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Duelo

Fases del duelo: ¿Cómo gestionamos la pérdida?

FASES DEL DUELO: ¿CÓMO GESTIONAMOS LA PÉRDIDA?.- Cuando la muerte nos toca de cerca los cambios en nuestra vida son inevitables. A veces pensamos que no saldremos de esa tristeza que nos embarga y, peor aún, no sabemos cómo continuaremos con nuestras vidas, pensando que es un daño permanente.

En estos días, no dudo que es la sensación que han tenido miles de personas alrededor del mundo, quienes han perdido a algún ser querido víctima de la pandemia del coronavirus que nos asecha.

A su vez, otras personas se han afrontado a ella por otras razones no vinculadas con el Covid-19. A veces de manera súbita o inesperada y en otras, como resultado de una larga enfermedad. Pérdida es pérdida y decir que una es más dolorosa que la otra es tratar de minimizar el dolor del otro.

NUESTRA REACCIÓN ANTE EL DUELO

Lo único que puede variar es la reacción que cada uno de nosotros puede tener ante ella. Es el proceso por el que atravesamos para llegar a una etapa de aceptación importante. Desde ese momento, podremos sanar y seguir con nuestras vidas. Eso sí, nunca olvidando, porque esa persona amada que ya no está en este mundo existirá siempre en nuestros recuerdo.

Con esto en mente, me sumergí en una lectura reveladora que me ayudó a entender la pérdida. Hoy quiero compartir mi experiencia con ustedes. Lo primero es entender que el dolor ante una pérdida es único y se debe sentir, atender con premura, compasión, amor y mucha paciencia.

¿CÓMO GESTIONAMOS LA PÉRDIDA?

Uno de los recursos más relevantes para enfrentarnos al duelo apareció por primera vez en el año 1969, en el libro “Sobre la muerte y los moribundos; alivio del sufrimiento psicológico”, de la doctora Elisabeth Kübler-Ross.

En ese libro, la doctora habla específicamente de cómo el ser humano se enfrenta a la noticia de una muerte inminente por una enfermedad terminal, atravesando por cinco fases del duelo: Negación, ira, regateo, depresión y aceptación.

El duelo es el resultado de cambios súbitos que pueden quebrantar nuestras expectativas o planes. Lo interesante es que la pérdida o el duelo lo vivimos también al enfrentar otras pérdidas (pérdida, divorcio, separación, etc.). El duelo está presente en cualquier tipo de situación que rompe o altera dramáticamente el ritmo de vida que se llevaba hasta ese momento.

EL DUELO MÁS ALLÁ DE LA MUERTE

Mucha gente vive fases similares en el momento en que un amigo o amiga los abandona o al perder un empleo o si tienen que abandonar la casa en la que vivieron durante cincuenta años para ir a un asilo, o algunas veces, incluso, al perder un animalito doméstico o simplemente una lentilla de contacto”, comenta la doctora Kübler-Ross su biografía “La muerte: Un amanecer. Elisabeth Kübler-Ross” (1983).

Cuando estamos en una situación similar, nos enfrentamos a las sensaciones de abandono, desesperanza, olvido, miedo, inseguridad, frustración e inferioridad. Suficientes para no querer estar en este mundo, podríamos pensar, con la dicha de que se pueden superar con el tiempo, el apoyo adecuado y la ayuda profesional en el caso de que sea necesario.

Conocer las cinco fases del duelo que propone la doctora Kübler-Ross me ayudaron a auto examinarme, evaluar mi situación personal e incluso buscar ayuda en un momento determinado, para llegar a la aceptación, no solo de la pérdida inminente de mi mamá, sino de otros cambios importantes que he enfrentado en los últimos años.

TENEMOS QUE ESTAR ALERTAS

Durante este proceso iba en busca del coraje, la determinación, el amor propio, la seguridad y la aceptación. Ha sido la única forma para seguir adelante, trazando nuevas metas u objetivos e ir por ellos, ahora con una actitud más optimista, teniendo claro que el tropiezo puede estar a la vuelta de la esquina y que puedo estar paseándome entre estas fases.

En el libro “Sobre la muerte y los moribundos”, Kübler-Ross establece que los pacientes reaccionan de modo diferente ante estas noticias (la muerte inminente ante una enfermedad, por ejemplo) según su personalidad y el estilo de vida que han tenido hasta entonces”. Esto le da más sentido a la idea de que debemos tener la información adecuada para poder lidiar con situaciones dolorosas e inminentes en nuestras vidas.

Es importante destacar que no todas las personas pasan por estas fases y mucho menos en este orden.

LAS CINCO FASES DEL DUELO

Fase 1: Negación y aislamiento.

Generalmente la negación es una defensa provisional y pronto será sustituida por una aceptación parcial”. – Elisabeth Kübler-Ross,

Sobre la muerte y los moribundos (1969)

Esta reacción es como una protección a la que nos enfrentamos por un tiempo determinado. Es muy poco usual que se viva en ella, aunque si posible. Reacciones más comunes ante la negación inmediata, usualmente matizadas con una reacción de sorpresa o incredulidad.

“A mí no me puede estar pasando esto”, es una de las frases más comunes cuando nos enfrentamos a la pérdida o a una noticia que traerá consigo un cambio inminente y no deseado en nuestras vidas. Cuando chocamos con la realidad, es que nos topamos con un momento más duro.

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Fase 2: Ira.

“Cuando usted opta por la energía de su alma (cuando se decide a crear a través de las intenciones del amor, el perdón, la humildad y la claridad), usted obtiene poder. Cuando usted opta por aprender a través de la sabiduría, usted obtiene poder. Cuando usted opta por crear con la energía de la personalidad, con ira, envidia o miedo (cuando opta por aprender a través del miedo y la duda), usted pierde poder. Así pues, usted gana o pierde poder en función de las decisiones que toma”. – Gary Zukav, El asiento del alma.

En esta segunda etapa del duelo es cuando comenzamos a comprender lo que ha pasado. Nos alejamos de la tristeza en la que pudimos estar sumidos cuando estábamos en la etapa de negación. y se transforma en rabia, resentimiento e incluso envidia: porque no le pasa a otra persona -que según nuestro juicio se lo merece.

Las preguntas que nos pudimos haber cuestionado en la primera fase llegan en esta ocasión llenas de mucha rabia.

“Donde hay miedo, tarde o temprano habrá frustración. Y la frustración trae consigo ira”, -Dalai Lama, El libro de la alegría

En esta etapa, los otros, se convierten en blanco de nuestros disgustos. La persona que se encuentra en esta fase de ira encontrará motivos de queja a donde quiera que mire.

Suele ocurrir que cuando una persona se encuentra en esta fase no es comprendida ni escuchada. Sus seres queridos más cercanos son sus principales ‘focos de ataques’ y suelen apartarse. En ese sentido, la persona se siente más sola que nunca y suele victimizarse porque nadie lo entiende. La clave para ayudar a una persona en esta fase es comprenderla antes que juzgarla.

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Fase 3: Regateo/ Pacto

“Si no hemos sido capaces de afrontar la triste realidad en el primer periodo y nos hemos enojado con la gente y con Dios en el segundo, tal vez podamos llegar a una especie de acuerdo que posponga lo inevitable”. – Elisabeth Kübler-Ross, Sobre la muerte y los moribundos (1969)

Esta fase es muy importante y debemos actuar con mayor premura. La aceptación es fundamental, pero tarda más de lo que quisiéramos. A veces no somos capaces de pasar de esta fase de negociación.

También es sumamente importante no confundirnos con la resignación, suele haber una línea muy fina entre la una y la otra.

CUIDADO CON LAS PROMESAS QUE NOS HACEMOS

El pacto, según lo establece la doctora Kübler-Ross, es una promesa que mayormente las personas “se hacen con Dios y generalmente se guardan en secreto o se mencionan entre líneas o en el despacho de un sacerdote”.

Es algo así como, si esta situación se resuelve, voy a ser mejor persona, voy a la iglesia, etc. En otros aspectos, puede incluir un cambio de actitud, ser más puntual o resolver alguna situación que se piensa ha sido el detonante de tal desenlace. Siempre, con la culpabilidad de por medio. Por eso, es muy importante prestar especial atención a esta fase en particular.

“Psicológicamente, las promesas pueden relacionarse con una sensación de culpabilidad oculta, y por lo tanto sería muy útil que el personal de los hospitales no pasara por alto este tiempo de comentarios de los pacientes”, señala la doctora Kübler-Ross.

Cuidado aquí con las fechas vencidas y las promesas o pactos incumplidos. Esto da paso, inevitablemente, a la cuarta fase.

Fase 4: Depresión.

“Su insensibilidad o estoicismo, su ira y su rabia serán pronto sustituidos por una gran sensación de pérdida. Esta pérdida puede tener muchas facetas”. Esta oración resume claramente lo que atravesamos cuando entramos en esta fase.

Dejamos de vivir en un mundo de fantasías para enfrentarnos a la realidad, dura y cruda. Llegan los remordimientos, los auto reclamos. Es darnos cuenta de que ese mundo ideal esta muy lejos de nuestra realidad. Se sufre también por que no conseguimos cumplir con las expectativas de los demás (debes salir de la depresión pronto, por ejemplo).

Es una de las etapas más duras, pero una vez superada, es como si volviera a salir el sol.

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Fase 5: Aceptación

En este momento no necesariamente habrá alegría, pero sí una sensación de alivio, un sentimiento con el que podremos vivir y seguir disfrutando de la vida. Es un nuevo comienzo.

“Si un paciente ha tenido bastante tiempo (esto es, no una muerte repentina e inesperada) y se le ha ayudado a pasar por las fases antes descritas, llegará a una fase en la que su “destino” no le deprimirá ni le enojará. Habrá podido expresar sus sentimientos anteriores, su envidia a los que gozan de buena salud, su ira contra los que no tienen que enfrentarse con su fin tan pronto”, detalla la doctora Kübler-Ross.

Si hablamos de otro tipo de pérdida, como un divorcio o la pérdida de un trabajo, llegar la fase de “aceptación” nos abre las puertas a un mundo lleno de nuevas posibilidades. Es cuando podemos deshacernos de viejas maneras de pensar y actuar desde nuevos paradigmas. Podríamos decir que “aceptar” va de la mano del desapego, del desprendimiento.

El pasado martes, 21 de julio, estuve de invitado al programa Desayuno con el sol, de www.despiertaradio.com. En la entrevista realizada por Martín y Claudia hablamos de este tema que hoy comparto en mi blog: ¿Cómo gestionamos la pérdida?. Pueden escuchar la entrevista a la hora y cinco minutos del programa.

El autor es periodista y Life Coach Profesional certificado del CenCoach y miembro de la AIDCP.

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